Cómo olvidar a alguien que ya no te quiere
¿Sientes que no puedes soltar a alguien que amas? Aquí aprenderás cómo dejar ir a una persona que ya no te quiere y sanar tu corazón paso a paso.

Equipo Psi Mammoliti

Cómo olvidar a alguien
El amor no correspondido duele profundamente. Superar a una persona que ya no comparte tus sentimientos puede parecer inalcanzable, una luz inexistente al final del túnel. Pero con el tiempo, las herramientas adecuadas y el cuidado emocional necesario, es posible liberarte del dolor y comenzar a sanar.

¿Cómo dejar ir a una persona que amas?
Aprender a dejar ir a alguien que ya no te quiere es un proceso difícil, pero necesario.
Pero el cambio, aunque duela, es parte de la vida y los duelos nos impulsan a transformarnos. Aceptar que el amor no es mutuo nos permite dar espacio a nuestro propio crecimiento.
A continuación te compartimos estrategias efectivas para ayudarte en este camino.
Aceptar la realidad
El primer paso es reconocer que la relación terminó y que esa persona ya no siente lo mismo. Aceptar esta verdad puede parecer imposible al principio, pero es clave para iniciar el proceso de soltar.
Permitirte sentir tus emociones
Es normal sentir tristeza, dolor, confusión o vacío. Atravesar estas emociones es esencial para el proceso de sanación. Evitarlas solo las prolonga. Llorar, gritar, escribir o hablar con alguien de confianza puede ayudarte a liberar el dolor.
Establecer límites o aplicar contacto cero
Alejarte de la persona y de las situaciones que puedan prolongar el sufrimiento es una forma de proteger tu bienestar. Si es posible, implementa el contacto cero, es decir, cortar todo tipo de vínculo hasta que hayas sanado.
Si no puedes hacerlo por completo (por trabajo, por tener familia en común, etc.), reduce el contacto al mínimo necesario.
Dejar de mirar atrás
Evita revisar sus redes sociales, guardar conversaciones o rodearte de objetos que te conecten con esa persona. Estos hábitos refuerzan el apego y dificultan el cierre.
Despeja tu espacio físico y digital. Si no sientes la fortaleza de hacerlo por tu cuenta, pide ayuda a alguien cercano.
Rodéate de apoyo emocional
Habla con personas que te escuchen sin juzgar, que te brinden contención y puedan escucharte durante este proceso de sanación. El acompañamiento reduce el peso del duelo y fortalece tu red afectiva.
Encuentra nuevos intereses
Iniciar nuevas actividades o retomar hobbies puede ayudarte a redescubrirte fuera de esa relación.
Cuanto más conectes contigo, más rápido dejarás de centrarte en quien ya no está. Aprovechar este momento para redescubrir nuestros intereses y metas puede permitirnos crecer como personas y darnos una nueva perspectiva sobre la vida.
Practica el autocuidado y la compasión
Comer bien, dormir, moverte, respetar tus ritmos. Cuidar de nuestro bienestar físico y emocional para mantener la salud en las mejores condiciones posibles es parte vital del proceso de duelo.
Sé amable contigo. Trátate con la misma ternura con la que acompañarías a una persona importante para ti que esté en la misma situación.
Vive el presente
Estar con alguien que ya no quiere estar contigo es muy dañino. Aunque no lo veas ahora, priorizarte es un acto de amor propio.
Dejar de vivir en el pasado, elegir vivir ahora y priorizarnos nos ayudará a construir un futuro más alineado con quienes somos y deseamos ser.
Si no sabes por dónde empezar, este recurso puede ayudarte a practicar la atención plena.
No busques culpables
El amor no siempre es recíproco, y eso no define tu valor. No se trata de quién tuvo la culpa, sino de cómo eliges seguir adelante sin cargar culpas que no te corresponden.
Considera pedir ayuda profesional
Buscar ayuda profesional al terminar una relación es esencial para manejar las emociones intensas que pueden surgir. Este espacio puede darte herramientas para afrontar el proceso, reforzar tu autoestima y comprender tus vínculos pasados.

En este artículo encontrarás
Para terminar (y comenzar a olvidar a esa persona que ya no te quiere)
La elección de cómo dejar ir a alguien que amas dependerá de tus necesidades emocionales, experiencias pasadas y tu propio proceso de sanación. Lo más importante es buscar una relación contigo misma que promueva tu crecimiento personal y bienestar emocional.
Sólo cerrando ciclos puedes dar lugar a lo nuevo: vínculos más saludables, proyectos auténticos y rutinas que no van a reemplazar lo que era, porque no se trata de olvidar e intercambiar una pieza por otra. Sino que se trata de entender que, como ya lo dijo Drexler: "Nada se pierde, todo se transforma."